Fred tiene el plan perfecto para volverse rico: secuestrar a una famosa actriz de Hollywood y obligarla a rodar una película porno que será transmitida en vivo a través de Internet a millones de cibernautas. Las ganancias recaudadas irán a unas cuentas seguras fuera del país, lejos de la policía y para cuando los descubran estarán a salvo de cualquier sospecha. Para ello recurre a un antiguo compañero de prisión y aun tímido experto en computadoras que requiere dinero para pagar la operación de su pequeño hijo. Juntos forman el equipo perfecto, sin embargo el destino les tiene preparada una sorpresa mortal.
Los rusos Sergei Akotia y Yuri planean robar 2 millones de dólares de un casino gracias a la ayuda de un guarda de seguridad, Troy, y dos policías corruptos. Cuando matan a estos 2 policías, sus novias, Misha y Lexi, son raptadas.
No pudiendo rodar en New Hampshire, el director de cine Walt Price decide trasladarse a una pequeña ciudad, en el estado de Vermont, al enterarse de que allí hay un viejo molino, elemento indispensable para la película. Todo parece perfecto: los vecinos están ansiosos por participar como figurantes y mezclarse con lo más brillante de Hollywood.