Dani (Peter Vives) ha perdido el reloj de lujo que su novia Mónica (Iris Lezcano) le regaló por su cumpleaños. Harta de ésta y tantas otras decepciones, Mónica decide romper con él. Aconsejado por su amigo Elías (Peyu), aficionado a la psicología, Dani hará lo imposible por recuperar el reloj y salvar su relación con Mónica. Pero lo que parecía un plan fácil de llevar a cabo desencadenará en una rocambolesca historia de enredos entre policías, mafiosos y un ladrón de poca monta.
A un policía de homicidios le asignan el caso del asesinato de la chica con la que se acostó la noche de su muerte. El policía es el cabeza de turco de una red de corrupción policial que intenta que el caso no afecte a sus actividades ilegales.
Los pasos perdidos nace como la lógica continuación de dos proyectos sin acabar y, a la vez, como una reflexión sobre las cosas que dejamos a medias en nuestra vida.
Hank Robinson (Andrew McCarthy), un mediocre periodista, consigue el reportaje de su vida tras robar una cinta donde se describe un ataque terrorista contra la compañía de telecomunicaciones Nova. A partir de entonces, empieza a recibir información de una fuente anónima que se hace llamar "El cruzado". Cuando revisa de nuevo la cinta robada, encuentra nuevas imágenes que harían avanzar su investigación. Pero Hank se siente atrapado: aunque tiene la verdad en sus manos, sacarla a la luz significaría el fin de su carrera.
En 1972, en una ciudad catalana, son hallados en la vía del tren los cadáveres decapitados de dos obreros textiles así como una nota de despedida: "Los extraterrestres nos llaman, pertenecemos al infinito". Poco después aparecen otras cartas póstumas totalmente sobrecogedoras dirigidas a la ONU y a los investigadores del fenómeno OVNI en toda España. En ellas los dos suicidas hablan de la increíble mutación que han sufrido sus cuerpos y que les ha ido preparando para este viaje definitivo a Júpiter, donde según creen se encuentra la base alienígena más cercana.