La gran revelación del pasado Festival de Cine de Venecia (premio a la mejor ópera prima y a la mejor dirección y actriz de la sección Orizzonti). Ruth, una mujer anciana con demencia, abandona su casa para lo que parece ser una cita, pero descubre que el lugar al que la están llevando es en realidad una residencia. El luminoso y conmovedor primer largometraje de Sarah Friedland retrata con empatía el duro proceso de adaptación a un entorno desconocido en la vejez.
Película basada en la vida del cómico Rudy Ray Moore, quien a menudo incluía en sus monólogos rimas bastante explícitas sobre distintos asuntos sexuales como las prostitutas, los proxenetas y los gigolós. Estas rimas las hacía siempre con ritmo y rapeando, lo que le valió el apodo de "padrino del rap", por el cual se le conoció hasta el fin de sus días. Moore llegó a lo más alto en los años 70, cuando sus grabaciones poco conocidas empezaron a hacerse populares entre la comunidad negra. El rapero aprovechó esos beneficios para hacer una película de gran éxito llamada Dolemite, centrada en un proxeneta con un harén de prostitutas expertas en el arte del kung-fu.