Siete presos son trasladados para ser ejecutados en la cámara de gas, pero el furgón donde viajan es asaltado. Los presos que sobreviven se fugan y se atrincheran en un centro comercial tomando varios rehenes. El hermano de uno de los fugados, Rudy, es un ex policía convertido en mercenario que vive con su padre en una granja. Este le pedirá que vaya a por su hermano.
Parte del cuerpo de un policía asesinado, es utilizado para crear un «superpolicía» con cuerpo mecánico y cerebro humano. Aunque los científicos aseguran que el robot no tendrá remordimientos, éstos acabarán apareciendo en la memoria del humanoide.