Tras sobrevivir a un accidente de avión en el mar, el negociador de la ONU Edward Douglas (David Thewlis) es recogido en medio del mar y llevado a una misteriosa isla habitada por unos seres extraños y deformes que están a las órdenes de un siniestro médico, el Dr. Moreau (Marlon Brando).
A principios de los 30, en Sidney, la jerarquía eclesiástica se escandaliza ante un grabado del célebre y libertino pintor Norman Lindsay, que muestra a una voluptuosa mujer en inequívoca postura sobre una cruz. Anthony Campion, un joven clérigo recién llegado de Inglaterra con su esposa, es el encargado de convencer a Lindsay para que no exhiba esa obra en una próxima exposición en Londres. Convertidos en huéspedes del pintor, pronto el reverendo Campion y su mujer se verán envueltos en el clima provocador y erótico que impera en el lugar.