En el páramo rural francés, Mika y Dan tienen grandes sueños pero poca suerte. Acorralados tras otra metedura de pata de Dan, acaban trabajando para Tony, su mejor amigo, que ahora es gerente en la construcción. Mika y Dan tienen que encontrar así una salida a sus problemas.
Pierre, tiene treinta años y es productor de leche. Su vida gira en torno a su granja, su hermana es veterinaria y sus padres antiguos dueños de la explotación. Cuando los primeros caso de una epidemia se declaran en Francia, Pierre descubre que uno de sus animales está infectado. No puede permitirse perder sus vacas. No tiene nada más y llega hasta el final para salvarlas.