Álvaro, un gerente cuya carrera está en declive, propone la loca idea de atar el negocio de la compañía a la suerte de los resultados deportivos de la selección argentina de fútbol. Junto a su equipo de marketing convence al directorio de lanzar la osada promoción: “Si Argentina no clasifica a Rusia 2018, te devolvemos el valor del TV”. El derrotero de la selección argentina de fútbol y de la vida personal y profesional de Álvaro irán de la mano hasta el final, donde los aguarda una merecida segunda oportunidad.
Las pasión de Pedro por el fútbol sobrepasa la de la mayoría de los mortales: es un adicto total al fútbol, una pasión que está arruinando su vida matrimonial. Tanto que Verónica, su mujer, comienza a ver insostenible el que su marido dedique la mayor parte de su tiempo al fútbol y nada a la pareja. Cuando encima un día Pedro es despedido del trabajo por ver un partido de fútbol durante el horario laboral, el asunto adquiere tintes de tragedia. Así que Verónica da un ultimátum a su marido: si Pedro quiere volver con ella, deberá elegir entre los dos y rehabilitarse de su adicción.
Una vieja heladera Siam se convierte en máquina del tiempo. Martin y el Doc Marron viajan a 1986. Ahora, necesitarán mucha energía para regresar. Gonzalo Roldán es un ejemplo de pasión por el cine. Resistiendo desde su videoclub, logró convencer a los más variados personajes –desde conductores de noticieros a actores de prestigio– de que lo acompañaran en la delirante idea de recrear una versión de Volver al Futuro en un formato nacional & popular.