Tom es el director de la prisión estatal, pero tiene sus miras en el puesto de gobernador. Su esposa, que es instructora de natación, supone un estorbo para él y planea acabar con ella utilizando a Jack, un joven presidiario.
Rémy está hospitalizado y su exmujer llama al hijo de ambos, Sébastien, para que acuda a visitar a su padre. El joven decide que, para animar a su progenitor, debe reunir a su antiguo grupo de amigos, supervivientes del naufragio de la contracultura