Ciudad de México, 1960. Auerelia vive feliz con Andrés y sus pequeñas Leonor y Beatriz. En visperas de tener a su tercera hija, él muere en un accidente. Años después, Leonor, la hija mayor, ha dejado los estudios para ayudar a Aurelia a mantener la casa. Beatriz, inmersa en la música, deja que la vida se la resbale como una extraña melodía. La adolescente Nadia tiene un sólo interés: buscar nuevas experiencias. Aurelia comienza a perder la sensibilidad al dolor y las relacíones familiares se enrarecen hasta la irrealídad, al punto que la familia se va desintegrando como la casa que habita.
Tras pasar 3 años en prisión por robo cuando era adicta a la heroína, la joven Sherry Swanson comienza su primer día en libertad, limpia y sobria. Lo primero que hace es regresar a su hogar en Nueva Jersey y tratar de recuperar la relación con su hija, a la que no ve en mucho tiempo. Pero Sherry pronto descubrirá que su mundo ha cambiado mucho y que tendrá que adaptarse a muchas novedades no siempre agradables.
El agente especial Ethan Hunt tiene una nueva misión: evitar que un despiadado ex-agente y ahora terrorista internacional se haga con un virus mortal que podría soltar sobre Australia causando millones de víctimas. Para evitarlo, contará otra vez con la inestimable ayuda del genio informático Luther Stickell, del experto conductor Billy Baird y de la presencia de la sensual y exótica ladrona internacional Nhye, que en el pasado mantuvo una relación sentimental con el criminal y que ahora se siente atraída por Hunt.
Durante un otoño, la vida de un grupo de jóvenes sufre una transformación radical. Viven en una gran ciudad y, aunque pertenecen a clases sociales muy diferentes, se sienten unidos por una especie de lazos invisibles que se irán haciendo cada vez mas estrechos hasta formar un mundo particular, mucho mas pequeño de lo que se imaginan.
Madrid, España. El día 22 de diciembre de 1947, lunes, es estrenada la película estadounidense «Gilda», dirigida por Charles Vidor y protagonizada por Rita Hayworth y Glenn Ford. Esa misma semana, como cada primer viernes de mes, Hauma organiza una peculiar partida de cartas en una vieja taberna.