Un objeto cruza los caminos de Alejandro y Soledad, un periodista y una joven nacida el 20 de diciembre de 2001. Juntos, descubren las huellas de un acontecimiento barrido bajo la alfombra por el poder, pero presente en la memoria popular argentina.
Las villas de Argentina son cárceles a cielo abierto, de muros transparentes, donde se vive bajo una rigurosa vigilancia y omnipresente hostilidad de las fuerzas de seguridad, al igual que en las otras prisiones. Un basural de cicatrices, que se conforma con la piedad de los turistas. Miles de jóvenes arriban al mundo con una marca en la frente. Muy pocos sobreviven al carnaval de la mano dura. Entre ser policías, pibes chorros o albañiles, casi se agota la oferta de proyectos para su vida. ¿Cómo se hace para derrotar a ese destino?
En Exomologesis, el cineasta y poeta César González se propuso mostrar las consecuencias de una sociedad regida por la obediencia y las consecuencias de ello en tiempos del neoliberalismo. A diferencia de sus anteriores filmaciones, a color y con muchas escenas rodadas en exteriores, esta es una película en blanco y negro que transcurre en un departamento de dos ambientes, que permiten observar que un consultorio también puede ser una institución cerrada.
Un humilde trabajador, varios jóvenes ladrones al amanecer de la violencia, el sueño de un presente mejor que choca con la más cruel discriminación, un carro que avanza recolectando los desechos de la ciudad postmoderna.
Un ensayo sobre la actualidad existencial del ser humano ubicado en el aquí y ahora argentino. Una historia de singularidades, que en su mayoría están atravesadas por la violencia y la marginalidad.