Desde una galaxia remota, un recién nacido es enviado por sus padres al espacio debido a la inminente destrucción del planeta donde viven. La nave aterriza en la Tierra, y el niño es adoptado por unos granjeros que le inculcan los mejores valores humanos. Con los años el joven se irá a Metrópolis y allí usará sus poderes sobrenaturales para luchar contra el mal.
Zandy Allan decide casarse con Hannah, una mujer a la que ha conocido por correo, pero la trata como si fuera de su propiedad, sin mostrarle el más mínimo respeto. Su falta de humanidad los hará vivir duras experiencias que pondrán a prueba su instinto de supervivencia. Sólo entonces, empezarán a acercarse y comprenderse.
Harry Paul, un detective cuyo prestigio como especialista en vigilancia y en sistemas de seguridad es reconocido por sus colegas en todo el país, recibe el encargo por parte de un magnate de investigar a su joven esposa. Deberá escuchar sus conversaciones con un empleado del marido, del que ella parece estar enamorada. La misión, para un experto de su categoría, resulta a primera vista inexplicable, ya que la pareja no ofrece ningún interés fuera de lo corriente. Sin embargo, cuando Harry da por finalizado su trabajo, advierte que algo extraño se oculta tras la banalidad que ha estado investigando, ya que su cliente se niega a identificarse, utilizando siempre intermediarios.
Max, un presidiario recién salido de la cárcel, maduro, camorrista y pendenciero, encuentra en la carretera, mientras hace autostop, a Lionel, un vagabundo sin destino, mucho más joven que él y de una gran ingenuidad y candidez, al que ofrece la posibilidad de unirse a él como socio en el negocio de lavado de automóviles que pretende montar en Pittsburgh, y con el que aspira a poner fin a su carrera de habitante perpetuo de todo tipo de prisiones.