El profeta Lehi tuvo un sueño que trajo alegría y preocupación por el bienestar eterno de su familia. Los símbolos del sueño de Lehi aun contienen enseñanzas importantes para nosotros hoy. El significado detrás de los símbolos son llevados a la vida, desde las nieblas de la oscuridad hasta el gran y espacioso edificio. La importancia de sostener y ayudar a otros a agarrar la barra de hierro para que podamos participar del fruto de la vida eterna se hace evidente.
Ammón, uno de los hijos de Mosíah, renuncia a la realeza para convertirse en un misionero del enemigo mortal de los Nefitas, los Lamanitas. Ammón muestra gran humildad mientras pide ser sirviente del rey lamanita Lamoni. Más adelante, Amón defiende los rebaños del rey contra una banda de ladrones. Su ejemplo fiel trae a Ammón la oportunidad de predicar al rey, llevándole a él ya muchos otros a la humildad, el arrepentimiento y la conversión.
Alma Hijo y los Hijos de Mosíah se rebelan contra sus padres y trabajan para destruir la iglesia de Cristo. En respuesta a las oraciones de sus padres, son visitados por un ángel. Alma es golpeado como si estuviera muerto y su alma sufre el tormento del pecado. Alma después se despierta como nueva persona, convertida por la misericordia de Jesucristo. Los hijos de Alma y Mosíah se convierten en los mayores misioneros del Libro de Mormón. Mosíah 26:28; Y Alma 36.