Cuando es despedida de su único trabajo en una serie de infomerciales, Amanda, una actriz con poco talento y cuya carrera cinematográfica está olvidada, decide retomar su carrera en medio de una crisis económica que la lleva a un cuestionario sobre su vocación. pero también, que la orilla a repensar su responsabilidad como madre de Nicolás, un niño de 7 años al que no le había prestado mucha atención hasta entonces.
El amor como una epopeya ancestral, como una lucha mítica en la que la pérdida y la muerte no son sino fases inevitables del dulce dolor que ayuda a tocar la felicidad absoluta. En esta historia Kieri, Tari y Ryo se aman sin estar ceñidos a ninguna circunstancia espacial o temporal; se aman en el presente continuo de una eternidad dictada por la esencia misma de su razón de ser.