Iria y Satya aterrizan en un pueblo de Sevilla con el objetivo de establecer un contacto intergaláctico entre Urano y la Tierra. La misión requiere encontrar un portavoz.
Pepe y Jesús son padre e hijo. Esa mañana de verano, Pepe tiene que trabajar en un mercadillo, pero la persona encargada de cuidar a Jesús, que tiene parálisis cerebral, llama y dice que no podrá ir.