Desde los años 90, una oleada de nuevos inmigrantes de la desaparecida Unión Soviética ha azotado las fronteras de Argentina. Pierden la identidad y, hasta cierto punto, el orgullo al ser obligados a adaptarse a un idioma desconocido y a una sociedad poco complaciente. Vladimir es uno de esos inmigrantes; desempleado, se siente engañado por las supuestas oportunidades del "mundo libre", pero por lo menos encuentra un consuelo en los brazos de una prostituta. Sin embargo, se siente obligado a hacer algo con su vida, aún si tiene que aprovecharse de otros.
Dos policías deben hallar al doble agente, el comodín, que trabaja al amparo de la ley pero enganchado con narcotraficantes. La cabeza requerida es un policía de rango. La acción se desarrolla con explosiones y tecnología de punta.