A sus cuarenta años, Lee Simon siente que no le ha sacado suficiente partido a la vida. Escribe artículos sobre viajes y entrevistas con personajes del mundo del espectáculo, pero sueña con publicar una novela o un guión cinematográfico que incrementen su prestigio. El problema es que, tras su divorcio, se mueve en un ambiente demasiado frívolo y superficial.
Chrystie Deroe está enferma y, además, tiene un tipo de sangre muy extraño. Su marido buscará desesperadamente un donante con el mismo tipo de sangre que su mujer para poder ayudarla a curarse.