A raíz de los encuentros en España y Estados Unidos, llega a Granada una delegación de una empresa minera de aquel país en busca de uranio. La empresa se pone en contacto con los propietarios de los terrenos, los cuales aceptan a vender menos uno de ellos. Dicho propietario se niega porque su terreno supuestamente oculta un tesoro musulmán y se niega a venderlos a Margaret, representante de la compañía. Ante su negativa, Margaret convence al propietario para que busque el tesoro por su cuenta y se lo venda en el caso de que lo encuentre... pero el amor se interpone en sus planes.
Pedro, Manolo y Juan, tres niños traviesos y cargados de ilusión, salen a la calle con sus huchas recogiendo dinero para las misiones. Casi al terminar el día, un coche atropella a uno de ellos que es conducido a un hospital cercano. El director del colegio, ignorando cual de los niños es el accidentado llama a los padres de los tres para que acudan al centro sanitario mientras, en paralelo, se explica la historia de las tres familias. En la familia de clase alta, el padre va a abandonar a la madre por otra mujer; en la de clase media, una de las hermanas del niño invita a comer a su novio y la familia se revoluciona y, por último, en la de clase baja, el padre del chico se dispone a ser cómplice de un delito.
Hassan, el Kadi de Bagdad, tiene en su harem doce bellas mujeres, pero concentra su atención en Zohara. La recién llegada Kyra les induce a la rebelión mediante el inaudito hecho de quejarse al Califa por el gran número de mujeres existentes en el harem. Hassan sufre un fuerte impacto cuando su nieto, Ezar, afirma que las mujeres son iguales a los hombres. Hacen una apuesta en la que Hassan deberá sentar la cabeza en un harem convencional, a menos que Zohara pueda superar a Hassan en los próximos diez días.