Un octogenario, a punto de cumplir ya noventa años, invita a sus tres hijos a la próxima celebración de cumpleaños con el compromiso de que cuando la fiesta finalice se suicidará. Su morbosa declaración ayuda a sus descendientes a comprender que, incluso en la vejez, la importancia de un individuo no debe ser nunca subestimada.
Basada en una vieja serie de televisión de los años sesenta. Samantha (Nicole Kidman) es una bruja que trata de liberarse de sus sobrenaturales poderes para complacer a su mortal marido (Will Ferrell).