A Jordan Cooper, profesor de literatura en la universidad, le acusan del asesinato de su novia. Además, le trastocan su expediente médico y alguien controla su casa llamándole a horas intempestivas. Ante la imposibilidad de demostrar que es inocente, Jordan se convierte en un fugitivo con un solo objetivo: encontrar a la persona que está manipulando su vida.
El director Craig R. Baxley ("Acción Jackson") plantea un thriller de alta tecnología en que se alerta del peligro de la utilización fraudulenta de la informática. Un tema y un estilo similar al de ‘La Red’, película protagonizada por Sandra Bullock que se estrenó un año antes. En esta ocasión, un hacker se entromete en la vida de un hombre hasta el punto de convertirle en culpable del asesinato de su novia y obligarle a huir. A partir de ahí, la película se convierte en una versión moderna de ‘El fugitivo’, con una víctima inocente luchando para recuperar de nuevo su identidad y demostrar que es inocente.
Jack Kane, un detective de Houston poco convencional, sigue los pasos de una banda de traficantes, conocida como 'Los Blancos', responsables del robo de una partida de heroína de una central de policía y la posterior explosión de la misma. Poco después, algunos de los miembros de la banda aparecen muertos, con unos cortes en el cuello producidos por un arma imposible de identificar. De la droga, no queda ni rastro. El FBI entra en el caso y a Kane le asignan un nuevo compañero, Laurence Smith, con el que mantiene grandes diferencias. Nuevas muertes se repiten en la ciudad, todas producidas por sobredosis de heroína, al parecer de la partida desaparecida, y los cuerpos encontrados muestran extrañas heridas en la frente. Kane y Smith sospechan que se enfrentan a algo desconocido.