Un padre de familia poco afín a la tecnología es despedido por su nuevo jefe, un joven millenial. En la desesperación por no perder su casa y tras enterarse de que su esposa está embarazada, decide convertirse en Youtuber, para lo cual necesitará la ayuda de sus dos incomprendidos hijos.
Miguel es un pescador de pueblo, casado y a punto de ser padre, que tiene un romance secreto con Santiago, un pintor forastero. Miguel se enfrenta a un gran dilema cuando Santiago se ahoga accidentalmente y regresa después de muerto a pedirle que encuentre su cuerpo en el mar y lo entierre según los rituales del pueblo para que su alma descanse.
Después de escaparse de la cárcel, Alias la Gringa está a punto de huir del país. Pero al enterarse de que su compañero de prisión, un profesor universitario que le salvó la vida, está volviéndose loco en la cárcel, decide regresar y ayudarlo a escapar. La Gringa llega a la prisión cuando unos presos acusados de terrorismo se han amotinado.
En una familia divorciada, el padre presiona a su hijo menor para que se haga hombre en todo sentido, especialmente al iniciarse sexualmente. Sin embargo, es un adicto al fútbol y a su trabajo, justamente, en un club de fútbol, por lo que nunca tiene tiempo a detenerse en lo que le pasa a su hijo por la cabeza. Su hijo, confundido, y saliendo a vivir la vida, conoce en un recital de punk a una jovencita atractiva que lo inicia sexualmente, y, conforme con su desempeño, le invita a probar droga, siendo eso el inicio de su degradación como persona hasta tocar fondos insospechados.