Miles es un arquitecto que está trabajando en un nuevo ladrillo antiterremotos. Para mejorar su trabajo decide adquirir un ordenador, el cual, tras un desafortunado incidente con una botella de champagne, toma conciencia de sí mismo, y se considera un ser vivo. La cosa se complica aun más por la presencia de la vecina de Miles, por cuyo corazón ambos, Miles y su ordenador, pelearán.
Un duro policía se asocia a regañadientes con un criminal sabelotodo que se encuentra temporalmente en libertad condicional, con el fin de localizar a un asesino.