Años cincuenta. En un cartel de un exclusivo club de campo se puede leer "No se permite la entrada a judíos, perros ni negros". Así que Ben y sus amigos Shelton y Murray se mantienen al otro lado de la valla porque son judíos. Poco después, en la clase de secundaria de Ben ingresa el primer alumno negro; se trata de Sylvia, una chica muy segura de sí misma. A pesar de que el padre de la chica se opone, Ben y ella se hacen muy amigos y no sólo analizan sus diferencias religiosas, sociales y raciales, sino que además empiezan a derribar reglas y estereotipos sociales.
Narra la vida de Sam Krichinsky (Armin Mueller-Stahl), un inmigrante judío de origen polaco llegado a Baltimore (Estados Unidos) a principios del siglo XX. Él y sus hermanos encontraron trabajo, se casaron y tuvieron hijos. Su principal objetivo era mantener a la familia reunida.