En el cabaret Argel hace su presentación la danzarina oriental conocida como Mata Hari pero un momento antes de su actuación escapa ayudada por su sirvienta Guillermina, con un contable, un hombre gris que le hará llevar una vida tranquila, que es lo que ella ha soñado. Guillermina aprovecha la circunstancia y suplanta la identidad de Mata Hari. Por otra parte, Von Faber, jefe de los servicios de contraespionaje del Kaiser, acude al cabaret para entrevistarse con la Mata Hari con la intención de llevarla a un lugar secreto de Francia donde los aliados experimentan una nueva arma secreta: un tanque. Al frente del experimento están un técnico escocés y un ingeniero ruso, que con un francés y una espía que juega con cinco o seis barajas, coinciden en el Argel.
En un futuro indefinido, los trasplantes de órganos son algo habitual y una acción socialmente aceptada. Un hombre rechaza el trasplante de órganos porque cree que de esta manera conserva su integridad moral.
Después de la derrota de Pompeyo en la batalla de Farsalia, Julio César se convierte en el faro de la República romana y en el dueño de su destino; pero muchos patricios quieren evitar el nacimiento de una tiranía y conspiran para asesinarlo...
Una última carta de Don Quijote dirigida a su amada Dulcinea llega, por medio de su escudero Sancho, a manos de Aldonza, moza de una venta castellana. La carta conmueve tanto a la muchacha que desde ese momento asume la personalidad de Dulcinea y acude en busca de Don Quijote, a quien encuentra en su lecho de muerte. La nueva Dulcinea, infundida por el deseo de su amado de que continúe con las andanzas que él ha dejado, se lanza a los caminos repartiendo amor y caridad entre los pobres. A pesar de que consigue sortear todo tipo de dificultades ahora se debe enfrentar a la Santa Inquisición, que la acusa de brujería.
El gran misterio de la religión cristiana sigue siendo aún hoy la traición de Judas Iscariote, a su maestro, Jesucristo. A esta incógnita se enfrentó Rafael Gil, y todo un equipo de producción entre los que se encontraba, Rafael Rivelles, quien encarna la figura de Judas. El actor se mueve como pez en el agua, ante personaje de tan magna envergadura, y reinterpretando un episodio de la historia del Nuevo Testamento que convulsionó de tal forma la Humanidad entera.