Adán y Jill intentan darle emoción a su relación mediante la grabación de un video sexual en una mansión abandonada. Al darse cuenta de que no están solos en un entorno poco acogedor, la pareja descubre algunas cintas de sexo que convierten su pequeña aventura en una lucha desesperada por la supervivencia.
Craig, un padre de familia en plena crisis económica, ahoga sus penas en un bar cuando un desconocido le propone un trato: le dará cierta cantidad de dinero si va cumpliendo una serie de acciones, a cada cual más extraña y violenta. Lo que comienza como un juego terminará en delirio.