Frecuentes, intensos, imprevisibles y azarosos son los encuentros sexuales que mantiene la bella Hemel. Pero también son casi una práctica deportiva o dramática hasta el límite, como una compulsión o un ejercicio maníaco que deja un resabio melancólico. Desde la muerte de su madre, Hemel terminó de estrechar la cercanía con su padre Gijs, cuyos amores parecen la contracara sensual de los volcánicos de su hija, y tampoco duda en asestar su dictamen feroz sobre cada nueva candidata.
Merel es una joven con mucho talento. Ella sobresale en la escuela, es buena en todo y también es responsable. Su hermano, severamente discapacitado, Kasper, recibe mucha atención de su parte. Merel también tiene talento para cantar. No es de extrañar que le pidan que actúe en el musical de la escuela. Pero tal vez Merel está demasiada segura de sí misma... La gente comienza a ignorarla ...