Durante unas vacaciones de verano que no salen como esperaban, dos niñas de diez años coinciden en un hospital y forjan una amistad inesperada. Juntas emprenden un viaje tan dulce como doloroso, que las enfrenta a preguntas profundas sobre la vida, la pérdida y el valor de cada instante compartido.
El joven Lucas (Paulo Sousa) vive con la religiosa tía Lourdes (Juliana Zancanaro) en una tranquila ciudad del interior. Él ayuda a la tía a promover los cultos con las beatas de la región, en el salón, tocando cantos bíblicos en el teclado. Esta vida poco agitada estará con los días contados a partir del momento en que la caritativa tía comunica la llegada de otro sobrino, Mário (Thiago Cazado), recién salido de la cárcel. El choque de realidad entre los primos acaba con situaciones que no son inusitadas, sino también una inesperada atracción entre los chicos.