Cada año más de 70.000 estudiantes australianos se dirigen hacia la Costa del Oro, donde las playas son abrasadas por el sol, para celebrar el fin de las clases con una mezcla salvaje de alcohol, sexo y música. Esta tradición australiana conocida como ”la semana de los estudiantes” pretende ser la mayor fiesta de sus vidas... y lo único que ellos tienen que hacer es llegar hasta allí.
Varios jóvenes de los suburbios de Sydney coinciden en una discoteca gestionada por criminales una noche debido al interés de todos ellos en frecuentar raves.