A mediados de los años 60, la joven de 17 años Cathleen, criada por una madre soltera no religiosa en una zona rural de Tennessee, decide ser una sierva de Dios, pero durante su noviciado comienza a cuestionar su fe católica mientras recibe la formación para convertirse en monja.
La película narra la historia real de Don Meyer, un legendario entrenador de baloncesto que dedicó su vida a formar a sus jugadores, a quienes consideraba sus "muchos hijos". Meyer era un hombre conocido por su intensidad, por el amor incondicional a su familia y por su fe inquebrantable. Su vida da un giro trágico cuando sufre un accidente automovilístico que lo deja en una silla de ruedas. A pesar de las dificultades y los obstáculos, Meyer continúa persiguiendo su objetivo de convertirse en el entrenador de baloncesto más exitoso en la historia de la NCAA, superando un récord personal y volviendo a motivar a su equipo.