Una pareja provinciana con pretensiones burguesas viajan de luna de miel a Roma. Allí la novia pasa la mayor parte del tiempo con su ídolo de una fotonovela, un hombre egocéntrico y mujeriego que demuestra una completa carencia de encanto.
Ana es una novicia a punto de profesar. La llegada al hospital donde trabaja de un antiguo novio, herido en un accidente, suscitará en ella un serio conflicto personal.
Durante el fascismo y después de la Segunda Guerra Mundial, un portero de escuela se sacrifica para que su hijo, que se avergüenza un poco de su origen humilde, pueda convertirse en un profesor respetado. La película también lanza algunas críticas a las rápidas reorganizaciones gubernamentales de Italia.