Melissa, una alegre niña americana de diez años, llega a Amsterdam un día frío de otoño. Como resultado de una enfermedad que padeció hace unos años, es incapaz de hablar. Sin embargo, conserva el oído y se comunica por señas. Al llegar al exclusivo hotel, donde sus padres han reservado una suite, el alboroto de los alrededores debido a la presencia de una famosa estrella del pop, provoca que la niña se pierda y sea testigo del asesinato de un hombre en el oscuro patio del hotel. Cuando los asesinos se dan cuenta de su presencia, Melissa se ve obligada a huir por las calles de Amsterdam. (FILMAFFINITY)
Un interminable círculo…marcado por la violencia y el olvido. Víctimas callejeras…¡Chavos banda! Armando Araiza, por los malos tratos que recibe, huye de su casa para probar suerte en las calles de la ciudad. En unos días se integra a una banda de niños de la calle con quienes aprende todo lo necesario para vivir o … morir! Ahí, también conoce a Jorge Reynoso, un intrépido policía que protege a los niños de la calle, de la extorsión de otros policías y de gente sin escrúpulos, y les busca una salida por medio del deporte y el trabajo. Sin embargo, Araiza se va a lo “fácil,” y tras cometer un delito, cae en el tribunal para menores y es sentenciado a varios años en el reformatorio. Al salir, intenta el buen camino, forma una familia, pero el trato y las golpizas que da a su mujer y a sus hijos, hace que estos huyan de su casa para probar suerte en las calles de la ciudad. El ciclo se inicia otra vez. Estas son las…víctimas callejeras.